
Viticultura y enología de vanguardia
En una tierra históricamente privilegiada para el cultivo de la vid como es La Ribera Baja de Navarra, se encuentran sus 1.400 hectáreas de viñedos donde se cultivan las variedades de Tempranillo, Garnacha, Graciano, Cabernet Sauvignon, Merlot, Viura y Chardonnay.
En la gestión y cultivo de estos viñedos se aplican las últimas corrientes y tecnologías de la viticultura actual, que buscan la máxima exposición foliar, así como las más avanzadas tecnologías: plantaciones controladas por GPS y marcación láser, viñedo gestionado con Tecnologías de la Información y Comunicación, control hídrico con sensores de humedad del suelo y estaciones climáticas propias o medidores del crecimiento diario del tronco de la cepa.
Métodos modernos además de comprometidos con la sostenibilidad y el respeto del entorno natural donde no se realizan movimientos de tierras ni se modifican cauces de agua.
Así se consiguen unas uvas de la máxima calidad que pasan a las instalaciones de vinificación. Éstas, por su dimensión y modernidad, se han convertido en un atractivo complejo vitivinícola abierto a un público que, cada vez más se acerca a conocer los procesos de elaboración del vino y el trabajo innovador del equipo de enología para conseguir una gama de vinos capaces de satisfacer los más exigentes paladares.
Variedades de uva
Variedades tintas
Garnacha: Es la variedad que mayor presencia tiene en el viñedo español y ofrece una amplia gama de caracteres. En cada región tiene una personalidad propia. En la D.O. Navarra ocupa una superficie en torno a las 6.000 hectáreas, que representan aproximadamente el 42% del total de viñedo. Resistente a la sequía, plagas y enfermedades de la vid, sus resultados son diferentes según sea la zona de cultivo, cálida o fresca.
Tempranillo: Variedad muy cultivada en Castilla-La Mancha y el Alto Ebro, es apropiada para la producción de vinos tintos muy aptos para la crianza. Representa el 27% de la superficie de viñedo de la D.O.Navarra y ocupa unas 4.500 hectáreas. Produce un mosto equilibrado en aroma, color y acidez.
Cabernet Sauvignon: Originaria de Burdeos, es óptima para la crianza por su cromatismo y fuerza tánica. Se utiliza para la elaboración de grandes tintos, como el premiado Príncipe de Viana Crianza. Se ha aclimatado excepcionalmente al viñedo navarro y ocupa una superficie de 1.500 hectáreas.
Merlot: Parecida a la anterior, procede de Francia, es menos tánica y otorga al vino una enorme personalidad. Su cultivo se ha generalizado bastante en Navarra y se ha adaptado con éxito. De color azulado oscuro y piel gruesa, produce unos mostos excelentes para coupages y unos atractivos varietales. Supone aproximadamente el 4% de la D.O. Navarra y ocupa unas 1.000 hectáreas de superficie.
Variedades blancas
Viura: Es la variedad blanca más abundante en Navarra, a la que se dedican alrededor de 1.000 hectáreas, que representan un 7% del viñedo de la D.O.Navarra, a donde llegó hacia 1850 procedente de Aragón. Se presenta en racimos poco numerosos pero de gran tamaño, es de gran productividad y produce blancos excelentes, suaves, equilibrados, frescos y aromáticos.
Chardonnay: Procedente de la región francesa de Borgoña, es considerada la variedad de vid más elegante del mundo y con ella se elaboran excelentes vinos blancos, como el Príncipe de Viana Blanco Chardonnay fermentado en barrica. Aproximadamente 250 hectáreas se dedican a su cultivo en Navarra y su implantación ha tenido unos brillantes resultados.