01/10/2007
El Grupo Príncipe de Viana presentó sus nuevos vinos en la fiesta "Entre amigos y migas"
Una combinación perfecta, una mezcla de sabores, colores y aromas creada para disfrutar en un ambiente agradable y distendido. El vino y las mejores migas fueron los protagonistas de “Entre amigos y migas”, un acto festivo organizado por el Grupo Príncipe de Viana con la colaboración del Mesón Las Torres de Ujué y que sirvió de marco para la presentación de los nuevos vinos elaborados por las tres bodegas del grupo (Príncipe de Viana, Rioja Vega y Albret). La fiesta tuvo lugar el pasado 3 de octubre en el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra Baluarte, dentro del Salón de Hostelería de Navarra.
Sumilleres, restauradores, representantes de organismos oficiales como el Instituto de Calidad Agroalimentaria (ICAN) o el Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Navarra, críticos gastronómicos, empresarios, personalidades del mundo de la comunicación, amigos procedentes de la Cofradía del Vino, la Peña El Tonel de Corella, la Orden del Volatín… El mundo del vino y la gastronomía se unieron en torno a dos elementos estrella de la cocina navarra.
“Queríamos presentar nuestros nuevos vinos en una gran fiesta para disfrutar entre amigos. El vino y las migas son dos productos con gran tradición en Navarra y deseábamos que todas las personas que asistieran al acto pudieran apreciar sus cualidades y matices. Para nosotros ha sido una velada inolvidable y tanto nuestros vinos como las migas que prepara la familia Ibáñez del Mesón Las Torres han tenido una gran acogida. Y además, en el stand que hemos creado para el Salón de Hostelería de Navarra se han mostrado cada día nuevas propuestas de maridaje”, señaló el gerente del Grupo Príncipe de Viana, Borja Macaya.
La presentación corrió a cargo del enólogo del Grupo Principe de Viana Joseba Altuna, que explicó y analizó las cualidades y el proceso de elaboración de sus tres nuevos vinos. Se trata del vino dulce Vendimia Tardía de Chardonnay de Príncipe de Viana, que se sirvió escarchado, del Albret Reserva 2002 “La viña de mi madre” y del Gran Reserva 99 de Rioja Vega.
El vino dulce Vendimia Tardía de Chardonnay de Príncipe de Viana procede de viñas de Albret (Cadreita, Navarra) que han sido seleccionadas por sus especiales características. Durante el proceso de crecimiento de la uva, se realiza una poda particular de la viña que permite alargar el periodo de madurez del fruto -al controlar su exposición al sol- y vendimiar cuando el porcentaje de azúcar es más elevado. Se trata de un vino de color amarillo intenso y dorado, con aromas de miel de romero, florales y de fruta blanca. Además, en boca tiene un ataque goloso y untuoso con cierta acidez que le aporta frescura, así como un final largo y persistente.
Por su parte, el Albret Reserva 2002 “La viña de mi madre” ha tenido una crianza en barrica 100% nueva de roble francés durante 21 meses y se ha criado en botellero durante 30 meses. De brillante e intenso color rojo cereza picota, presenta abundantes lágrimas y aromas a frutos rojos como la cereza y la guinda en combinación con intensa crema de cassis, así como aromas a dulce de leche, café y tabaco de pipa, matizados con notas especiadas de vainilla y fina canela. En boca, resulta sutil, delicado y al mismo tiempo lleno de fruta y de vida. De gran complejidad y elegancia, está adornado con sabores de maderas nobles bien integradas que le aportan armonía y suavidad.
Por último, el Gran Reserva 99 de Rioja Vega ha permanecido 29 meses de crianza en barrica de roble americano con 3 trasiegos al año y 36 meses de crianza en botella. De color rojo rubí de capa media, en nariz aparecen notas de fruta muy madura: pasas, compota, acompañadas con aromas tostados, canela, vainilla y pan tostado. En el fondo aparecen aromas a licor y anís y genera un ataque dulce en boca en donde vuelven los recuerdos tostados y regaliz. Se trata en definitiva de un vino untuoso de paso agradable y larga persistencia.
Asimismo, los restauradores de la familia Ibáñez, propietaria del mesón Las Torres de Ujué, fueron los encargados de hacer disfrutar a los asistentes con uno de los platos que les ha convertido en un restaurante de reconocido prestigio: las migas de pastor. Una delicia elaborada con materias primas de primera calidad y que, además de conservar el sabor tradicional de la cocina Navarra, goza de una gran popularidad fuera de la Comunidad Foral.