Cursillo de cata

Catar un vino en agradable compañía es una experiencia relativamente sencilla que puede practicar cualquiera. Básicamente, la cata puede definirse como la operación de experimentar, analizar y apreciar los caracteres olfatogustativos de un producto. Aunque se requiere utilizar todos los sentidos, el gusto es el más importante, junto con la vista y el olfato. Hay que tener en cuenta que en las papilas gustativas que se encuentran en distintas partes de la boca se han llegado a identificar en un vino alrededor de 800 componentes distintos.

Bodegas Príncipe de Viana propone un sencillo curso de cata, accesible a todos los aficionados al mundo del vino, profesionales o no, dispuestos a disfrutar probando los mejores caldos.

En un lugar adecuado, iluminado, tranquilo, sin humos ni ruidos, el catador debe utilizar una copa adecuada, de cristal fino y transparente, y llenarla un tercio de su volumen. Si hay varios vinos, el orden será de blancos a tintos y de jóvenes a viejos. Es conveniente realizar la cata antes de las comidas, de modo que no interfieran otros sabores en la degustación de los caldos.

Vista, olfato y gusto son los tres sentidos básicos que se aplican en la cata.

Vista
Olfato
Gusto